El knooking es una técnica novedosa en el mundo de las labores que día a día va ganando terreno entre Creativ@s. Conseguimos acabados con apariencia de punto utilizando un solo ganchillo conocido como "Aguja de Knook" que a diferencia del resto de agujas de ganchillo, ésta se enhebra por uno de sus extremos. Quien ya utiliza esta técnica coincide en que es sencilla, más rápida que otras, cunde más y no cansa tanto como tejer con dos agujas al modo tradicional. Pequeños proyectos de decoración, los famosos "amigurumis", accesorios para vestir y algunas prendas como jerseys, son el objetivo del knooking.

¿Qué necesitas para hacer knooking?

La herramienta a utilizar se llama "knook", y es una aguja de crochet con un gancho en un extremo y un ojo de aguja para enhebrarla en el otro. En ese ojo se enhebra un cordel de nylon, tipo cola de ratón, de unos 50 o 60 centímetros que se utilizará como “segunda aguja de punto” durante toda la labor, este tramo deberá ser distinto al color de nuestro trabajo. Y, por último, para tejer nuestros proyectos, podremos emplear cualquier tipo de hilo o lana de las que conocemos, no necesariamente deben ser especificas para nuestra técnica pues no requiere ninguna cualidad especial.

Peculiaridades de esta técnica.

El encanto de esta labor es su sencillez a la hora de practicarla. Movimientos muy naturales y fáciles de aprender. A diferencia de otras técnicas, el trabajo va quedando "preso en el cordón de nylon sin riesgo a perder los puntos ya dados. Pero tendrá mucho que ver el proyecto a realizar puesto que no podremos emplearla en todos ellos, si nuestra idea es proyectos pequeños, de decoración para nuestra casa, muñecos "amigurumis" y algunas prendas de vestir, podremos usarla sin más inconvenientes.

Las que se manejan bien con todas las labores dicen que el knooking es más lento de hacer que el crochet pero más rápido que el punto tradicional tejido con dos agujas. Con todos estos argumentos, tú eliges…

Amigurumis, una técnica ideal.

Con el knooking también se pueden tejer esos pequeños muñecos hechos en punto y llamados amigurumis que se han puesto tan de moda para decoración infantil. Los amigurumis son animalitos hechos en punto de origen japonés, y forman parte de esa cultura de la ternura a la que tan adictos son los japonese. Los adultos utilizan los amigurumis como objetos de apego o amuletos, y es frecuente verlos en las oficinas. Una vez terminada la labor, se rellenan con materiales sintéticos o bien con materiales de reciclajes como retales, arena, arroz, huesos de frutas, garbanzos.

Y todos los materiales y materias primas necesarias las puedes adquirir en Mercería Creativa "El Corte" en Melilla ( C/ General Moscardó, nº 4, frente al Hospital Comarcal) a precios muy económicos.


Y aquí un maravilloso tutorial: 

https://www.youtube.com/watch?v=bQeIYRb9xM4

Publicado: 10 de Marzo de 2016